Beatificación de Madame Acarie

Beatificación de Madame Acarie

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Historia

« Mientras que en Francia el poder y la unidad de la Iglesia son ultrajados por tantas y tan odiosas empresas y el corazón verdaderamente paternal del Soberano Pontífice Pío VI se ve afectado con el más agudo dolor, este mismo reino le proporciona un objeto consolador en el persona de la Venerable Sierva de Dios María de la Encarnación… presentando a sus compatriotas perdidos el ejemplo de sus virtudes, podrán volver de sus errores. Por tanto, se nos permite esperar de la bondad de Dios que, proponiendo a los fieles rendir culto público a María de la Encarnación, los franceses, para honrarla con dignidad, imiten sus virtudes y cosechen el fruto de ello. Consistirá en que la caridad patriótica de esta Sierva de Dios hará florecer de nuevo en Francia la verdadera religión. »Decreto de beatificación (1791)
 

SER BEATIFICADA EN 1791,
UNA NUEVA MISION PARA MARIA DE LA ENCARNACION

Conferencia de Gérard Pelletier, historien et théologien

Introduction

El 10 de marzo de 1791 por el breve Quod aliquantum, el Papa Pío VI declaraba herética y cismática la Constitución civil del clero, nueva organización de la iglesia de Francia votada por la Asamblea Nacional ConstituyentePor la historia religiosa de la Revolución francesa en general : COUSIN Bernard, CUBELLS Monique y MOULINAS René, La Pique et la Croix. La Revolución Francesa, Paris, Hachette 1946-1950,2 volúmenes ; LEFLON Jean, La crisis revolucionaria (1789-1846), Historia de la Iglesia desde los orígenes hasta nuestros días XX, Paris, Bloud et Gay 1949, PLONGERON Bernard (dir), Historia del Cristianismo vol 10 ; los desafíos de la modernidad (1750-1840), Paris, Desclee, 1997. Por los textos de Quod Aliquantum y de Charitas : Derechos de la Iglesia y derechos del Hombre , el breve Quod Aliquantum y otros textos : traducidos y anotados por Jean CHAUNU, Paris, Criterion, 1989. La voluntad de reforma de la Iglesia establecida por el Estado se encontraba claramente desaprobada por la Santa Sede, que quería que el orden espiritual quedara libre de toda influencia de un aspecto temporal. El 13 de abril, el breve Charitas veía las consecuencias canónicas de las primeras consagraciones de obispos constitucionales al declararles cesantes de todo ministerio y amenazados de excomunión solemne.
El 24 de abril de este mismo año, día de Pascua, Pío VI reunía a la Curia en la Capilla Sixtina para anunciar la próxima beatificación de la Carmelita francesa María de la Encarnación. Ser beatificada en tales circunstancias no puede dejar de interrogar tanto al creyente como al historiador sobre el sentido de los acontecimientos y las correlaciones entre los diferentes datos históricos que conocemos. Una mujer que ha estado en el centro de la reforma católica de comienzos del siglo XVII, se encuentra elevada en aras y dada en modelo al término del siglo de las Luces a principios de una Revolución que iba a revelarse sangrienta para la Iglesia, y en particular para la Orden del Carmelo. Ahora bien, este trabajo de relectura de los acontecimientos y de análisis del alcance espiritual se revela más aún fructuoso de lo que se podía esperar.

Después de haber hojeado con rapidez el historial de la causa de beatificación de María de la Encarnación, analizaremos los dos breves sucesivos de la beatificación permitiéndonos un estudio del que obtendremos muchas consecuencias.

1. LA AGITADA HISTORIA DE UNA CAUSA.

¿Por qué una beatificación en 1791? Primero, hay que contestar a esta pregunta volviendo a coger sencillamente “La historia de la causa de la Beata María de la Encarnación”, manuscrito redactado por el ú ltimo postulante, el padre Dionisio Nicolás Imbert de Chatenois, y conservado en el archivo del CarmeloEl manuscrito trata de la última página acabada de escribir el 2 de octubre de 1791. Habría que hacer una crítica textual del documento para determinar si el postulante podría ser el único autor de ello, al saber que el texto trata regularmente de él en la tercera persona.¿ Alguien tenía una crónica en el Carmelo ?
Tenemos que precisar que nuestro estudio se apoya en este documento, no hemos llevado a cabo hasta la fecha ninguna investigación en el archivo romano y parisiense.
Sor María de la Encarnación, Barba Acarie, nacida Avrillot, entra después de su viudez en el Carmelo de Amiens en febrero de 1614Por la vida de Maria de la Encarnación : la primera vida es del padre Andre Duval, La vida admirable de sor María de la Encarnación, Paris 1621 ; BROGLIE Emmanuel de, Acarie (Barbe) en Diccionario de Historia y de geografía eclesiástica, tomo 1, 1912 p 254-259 ; Bremond Henri, Historia literaria del sentimiento religioso en Francia, tomo II, La invasión mística, Paris Bloud y Gay 1916, Broglie Emanuel de, La beata Maria de la Encarnación, Señora Acarie, Paris V ; Lecoffre 1927, P BRUNO de Jesús María, la Hermosa Acarie, Paris Desclee de Brouwer, 1942, Mardruel M. La señora Acarie y el Carmelo francés, Paris X, Mappus, 1963 ; Sor Maria Teresa de San Joseph María de la Encarnación, en Diccionario de espiritualidad, tomo X,1980, p 486-487.
Por la historia del carmelo de Pontoise : RIGAL Marcel El carmelo de Pontoise, Lisieux, La estrella de oro, 1960 ; MELLOT Juan Domenico Historia del Carmelo de Pontoise, tomo I, Paris, Descleede Brouwer, 1994. (Ahora citado HCP)
. Se une a la comunidad de Pontoise el 7 de diciembre de 1616. El 18 de abril de 1618, el padre Andre Duval le da los últimos sacramentos unos instantes antes de su muerte. “Se encontró en el Cielo sin pensar en ello”, dice la Madre Agnes de JesúsHCP p89. Una cosa es cierta ya se la llamaba “la Santa de Pontoise”. La crónica del Carmelo relata lo siguiente :

«A pesar de que todo está en lágrimas en la casa, el Buen Señor Souvoye, cura de San Maclou hace cantar ….en nuestra iglesia, un redoble de aleluyas…. Fue una cosa maravillosa y casi en un momento nuestra iglesia se encontró llena de gente, sin haber sido avisados de ningún modo, orando a Dios y diciéndose uno a otro «La Santa está muerta. La Santa está muerta. La muchedumbre fue tan numerosa para venir a verla que si la verja no hubiera sido tan s ó lida todo se hubiera roto5- HCP p90.

Los testigos notan como seña particular la “belleza de 25 años” de la difunta, a pesar de lo mucho que ha sufrido. El culto espontáneo de la muchedumbre es sostenido por un número importante de milagros, por un olor maravilloso que se desprende de la tumba durante estos milagros, por el hecho de que Andre Duval escribió en seguida una vida de María de la Encarnación, publicada en 1621. Entonces, cuenta con no menos de 23 curaciones. Una idea del culto es dada por las únicas cifras siguientes del 18 de abril al 3 de julio de 1625, en menos de tres meses, se cuentan 1566 ofrendas de misa y 167 peregrinaciones de grupos.
Pues la causa fue abierta desde 1622 a petición de Pierre Acarie, uno de los hijos de la difunta, hecho sacerdote en la diócesis de Rouen (que dependía entonces de Pontoise). De 1622 a 1629, se efectúa la investigación in genere auctoritate ordinaria, es decir a nive diocesano. Luego, María de Medicis y Berulle hacen abrir el proceso en Roma, in auctoritate apostólica. El Papa Urbano VIII BarberiniRENOUX Christian, « URBAIN VIII », en Diccionario histórico del papado, bajo la dirección de Felipe LEVILLAIN, Paris, Fayard, 1994, p 1683-1687., antiguo nuncio en París de 1604 a 1607, ha conocido personalmente a la Señora Acarie : todo parece que debe ocurrir rápidamente. El proceso sobre la heroicidad de las virtudes comienza en 1630 ; se reciben las deposiciones de 193 testigos, se establece una lista de los 36 milagros retenidos.

Pero Urbano VIII ha decidido poner orden en los procedimientos de canonización, y la primera medida adoptada por el decreto del 5 de julio de 1634 es que habrá que esperar cincuenta años tras el fallecimiento del la persona concernida antes de abrir una causa, y prohibir categóricamente todo culto público . No existe excepción para María de la Encarnación : el proceso es bloqueado al menos hasta 1668, y habrá que retirar los cirios que quemaban sin cesar en el mausoleo. Empieza igualmente una serie digna de un serial policial : la valija que contenía los cinco volúmenes de la investigación diocesana se pierde en Lyon ; será encontrada solo en 1656 y habrá que esperar hasta 1664 para que se presenten en la Congregación de los Ritos Luego fue clasificada por error en las posiciones de la diócesis de París. No se puede dejar de notar que la causa fue confiada a los padres del Oratorio, que estaban en la parroquia San Luis de los Franceses en Roma. La disputa jansenista, en la que se implica al Oratorio, no favoreció la causa. Por ello a priori el sumario quedó bien adormecido por mucho tiempo.

¿ Cómo despertar una causa? Va a ser necesaria una Princesa de Francia convertida en carmelita, la Señora Luisa, hija de Luis XIV, convertida en Madre Teresa de San Agustino, pronto priora del Carmelo de San DionosioHCP p 209 sv Sobre Teresa de San Agostini, ver diccionario de espiritualidad, Paris 1991, p 664-666 (Juan Pablo Besse), Hours B La señora Luis, Princesa del Carmelo, Paris, 1987.. Esta princesa va a estimar necesario, ante el enfriamiento de la piedad y la disputa jansenista, poner otra vez de manifiesto el ejemplo de la Señora Acarie. Hace publicar en 1778 una nueva biografía, por el Obispo de Montis.
Confía el sumario a los lazaristas, utiliza sus relaciones en la Corte para interesar a esta causa al Embajador del Rey cerca del Papa, el Cardinal de BernisNacido el 22 de mayo de 1715, muerto en Roma el 3 de noviembre de 1794, nombrado Cardinal por ClementeXIII el 2 de octubre de 1758. Ministro de Luis XIV, después Arzobispo de Albi en 1764, va a Roma para el conclave que elige a Clemente XIV en 1769. Queda vista su cualidad de Embajador del Rey de Francia ante el Papa. MASSON Federico, el CARDINAL DE BERNIS DESDE SU MINISTERIO 1758-1794. Paris, 1884, VICCHI LEONE , Los franceses en Roma bajo la convencion, Fusignano, 1892, VAILLOT Rene, el Cardinal de Bernis, la vida extraordinaria de un honesto hombre, París 1985., que hace designar a Ponent uno de los personajes más prestigiosos de la Curia de Pio VI, el Cardinal Enrique, Duque de YorkNacido el 6 de marzo de 1725, muerte el 13 de julio de 1807, hijo de Jaime III ; creado cardinal el 31 de julio de 1747, obispo de Frascatti en 1761.De CAMILLIS M en Enciclopedia católica tomo XI, 1953 p 1434, BINDELLI Penrico Stuart, Cardinal duco di York, Frascatti, 1982, el último de los Stuart. Fue en 1781 cuando el sumario es encontrado por fin en el archivo de la Congregación, cuando Pontoise, por su parte, reexpedía ejemplar de los cinco volúmenes. Dieciséis letras de petición de beatificación llegan al Papa quien, cosa notable, contesta a ellas personalmente. Luis XIV se implica en el caso. El decreto de nueva apertura de la causa date del 7 de enero de 1784. De mayo a septiembre, hay una investigación local sobre la ausencia de culto, y María de la Encarnación aprovecha este hecho para cumplir uno de sus milagros m á s rotundos : La Señorita Francisca Genoveva Felipe, nacida en 1761, informa, aquejada de crisis crónicas de vómitos , que fue llevada a Pontoise para morir, es invitada a seguir la novena de Nuestra Señora del Monte Carmelo orando a la futura beata. Durante la misa del 16 de julio, se levanta de un salto para ir a comulgar, cuando se la creía estar muriéndose. Hablaremos de esta persona más lejos.

Por ahora volvamos a Roma : la Congregación de los Ritos acuerda por un voto unánime de los Cardinales la heroicidad de las virtudes el 15 de octubre de 1788. El 4 de enero de 1791 son oficialmente retenidos tres milagros : el de 1622, 1624 y 1625. Pio VI los ratifica el 10 de abril de1791. El decreto del Prefecto de la Congregación que autoriza la beatificación es del 24 de abril de 1791, Santo Día de Pascua; el decreto pontifical es del 24 de mayo, y la liturgia de beatificación es celebrada el domingo 5 de junio. A la izquierda del Coro de la basílica San Pedro, un estrado recibe a los oficiales : María Adelaida y María Teresa victoriaNacidas en 1732 y 1733.Llegan a Roma el 16 de abril de 1791 y son alojadas en la embajada de Francia por el cardinal de Bernis, quien les queda un piso entero. Honra excepcional, algunos días después de la recepción al Vaticano, el Papa se desplace para ir a visitarles a su domicilio y darles gatos., las dos tías del Rey Luis XIV, es decir las hermanas mayores de la Señora Luisa fallecida entre tanto el 23 de diciembre de 1787. Habían venido a Roma no para celebrar este acontecimiento sino porque una Revolución había provocado la huida de su país por temor. Pio VI y el Cardinal de Bernis las había recibido con un fausto proporcionado a su oposición a la Revolución francesa, a su deseo de ver restablecerse el antiguo orden de las cosas.
Esta coincidencia entre el resultado de una causa francesa en Roma y los acontecimientos de París nos incita a leer con atención el decreto del 24 de abril y el breve del 24 de mayo. La vida de la nueva beata es releída con una carta de lectura que conviene descifrar.

2. NOTICIAS SOBRE LA BEATIFICACION Y LA SITUACION DE LA IGLESIA EN FRANCIA

A este nivel del informe, conviene presentar rápidamente a un hombre, y su mirada sobre la iglesia que preside. Giancarlo Braschi, nacido el 25 de diciembre de 1717CAFFIERO Marina « PIO VI » en diccionario histórico del papado bajo la dirección de Felipe LEVILLAIN Paris, Fayard, 1994p 1330-1334. Las dos últimas biografías de este Papa son : GENDRY Jules Pio VI, su vida, su pontificado, 1717-1799, Paris 1907 ; Pastor Ludwig von, Storia dei Papi, vol XVI/3, 1934., se ha convertido en Papa en febrero de 1775 al fin de un cónclave de mas de cuatro meses, afectado por las divisiones del Sagrado colegio al día siguiente de la supresión de la Compañía de JesúsEl breve Dominus ac redemptor suprime puramente y simplemente la Compañía de Jesús el 21 de julio de1773, Clemente. por el Papa Clemente XIVBOUTRY Philippe « Clemente XIV » in diccionario histórico del papado, sobre la dirección de Philippe LEVILLAIN , Paris, Fayard, 1994, p 394-397.. Braschi se ha convertido en Papa gracias al Cardinal de Bernis que llama la atención de los Cardinales sobre este hombre, antiguo tesorero de la Cámara Apostólica que ha pasado la crisis precedente sin que se sepa realmente lo que piensa ; por eso, puede satisfacer a los dos partidos, el de las Coronas, sometido a los Borbones, hostil a los Jesuitas, y el de los Zelanti defensores de la independencia de la Iglesia. Braschi escogió el nombre de Pío para rendir culto a San Pío V, y desde su primera encíclica navideña de 1775 (año de jubileo), fustiga la filosofía de Las Luces que vio con horror difundirse en la Iglesia. La orientación teológica de su pontificado consistirá exactamente en reforzar la primacía de jurisdicción del Papa sobre la Iglesia, para mejorar la desconsideración general que la afecta. Pero se enfrentará sin cesar a las pretensiones de los soberanos alumbrados : el Emperador José II reforma la Iglesia de sus Estados, cierra los monasterios de contemplativos y forma su clero en los seminarios JANSENISTAS. El Gran Duque Leopoldo de Toscana sostiene al Obispo de Pistoie Scipion de Ricci en un sínodo diocesano reformador en 1786Sobre este sinodio de Pistoie, ver CARREYRE JEAN. “Pistoie (sinodio de)” in diccionario de teología católica, vol XII/2 , Paris, 1935, p 2134-2230 ; LAMIONI Claudio il sinodo di Pistoia del 1786, Roma, 1991, STELLA Pietro, il giansenismo in Italia, vol II/I, Roma, 1995 ; para la reedición de los actos : STELLA Pietro, atti e decreti del concilio diocesino di Pistoia dell’anno 1786, Florencia, 1986, 2 vol.. Los Arzobispos electores de la región renana se oponen a la creación de una nunciatura en Munich. Y además, la Zarina Catalina II reorganiza la Iglesia Católica de Rusia y protege a los Jesuitas al imponer su voluntad al Papa. Luis XVI será para la Santa Sede, el soberano más tranquilo de Europa al tener solamente que resolver el caso del Cardinal Collar.

Se trata pues de un Papa herido por tantas humillaciones y oposiciones al que afectar á la Revolución francesa. Desde marzo de 1790, Pio VI ha prevenido a Luis XVI sobre el peligro de las reformas proyectadas en la Iglesia Galicana. Los deseos religiosos ya han sido suprimidos en la ley civil, los bienes de la Iglesia puestos a disposición de la Nación. El texto de la Constitución Civil del clero ha sido enviado a Roma por el Rey para que ciertos aspectos de la reforma como la nueva carta de las diócesis y metrópolis, la designación de los Obispos y de los Padres por elección, la supresión de los capítulos y su sustitución por un consejo episcopal, la extensión de las facultades de dispensas de los Obispos en detrimento de la Corte de Roma, sean validados canónicamente por la Iglesia. Pio VI hubiera hablado antes, pero de Bernis le disuade de ello, y sobre todo al ver cómo evolucionan los acontecimientos y la carrera desenfrenada a las reformas, el Papa espera conocer la posición del episcopado galicano, habitualmente tan distante de Roma, para hablar de manera abierta. Por consecuencia fue muy importante la espera del verano de 1790Discurso communicamus vobiscum en consistorio del 29 de marzo de 1790, en GUILLON Nicolas Sylvestre, Colección de los breves e instrucciones de NSP, el Papa Pio VI, Paris, Leclere, 1798, vol I, p 2-13. al mes de marzo de 1791: Pio VI sabe que solos cuatro Obispos han prestado juramento a la nueva constitución cuando proclama su condena con el breve qod aliquantum.
Por ello los dos textos que se tratan de estudiar han sido escritos en este contexto preciso : la condena de la Constitución Civil del clero. La vida de la Señora Acarie es releída según estos acontecimientos. El decreto del Cardinal Archinto se abre así :

“Mientras que en Francia la potencia y la unidad de la Iglesia son ofendidas por tantas y tan odiosas acciones y que por ello el Corazón realmente paternal del Soberano Pontífice Pio VI se ve afectado del peor dolor, este mismo reino le da un objeto de consuelo en la persona de la Venerable Sirvienta de Dios María de la Encarnación”.

Varias temáticas aparecen de manera clara.
Primero la de la resistencia a la herejía protestante. No se trata en absoluto de la pertenencia del Señor Acarie a la liga, de su exilio por Enrique IV. Pero en esta época en la que la Iglesia de Francia se encuentra dividida de nuevo por un cisma y una herejía detrás del cual se muestra a los protestantes y a los jansenistas, las virtudes de María de la Encarnación son presentadas como modelos.
« La sirvienta de Dios ponía en práctica todo para extirpar totalmente las herejías ».
Entre las consecuencias de esta acción, el hecho de actuar para que los sacerdotes estén correctamente capacitados para luchar contra la herejía : ¿ Cómo no pensar en las divisiones del clero francés entre JURADORES y refractarios ?

“No escatimaba ni esfuerzos ni dinero para obtener de los Sacerdotes y de los dignos Ministros de Jesús Cristo que trabajasen en hacer entrar en el Seno de la Iglesia a los que eran alejados de manera desgraciada, y para luego afirmar con buenas enseñanzas a los que venían con arrepentimiento”.

Venir con arrepentimiento, esto es lo que se esperaba del clero JURADOR. Los breves pontificios no fallarán en llamarlos a la vuelta a la unidad jerárquica de la Iglesia. Y cuando los Estados del Papa deberán dar alojamiento con urgencia a más de 3000 sacerdotes expulsados de su país, Roma procurará que éstos reciban “buenas enseñanzas”, consiguiendo as í una entrada en las tradiciones galicanasPICHELOUP Rene, Las eclesiásticas francesas emigradas o deportadas en el Estado pontifical, 1792-1800, publicaciones de la universidad de Toulouse, Le mirail, serie A, tomo 15, 1972..

Este clero es despojado de sus bienes, privado de su libertad y de su posibilidad de ofrecer a los fieles un culto resplandeciente. Se suprimen los capítulos y se priva a las catedrales y a las colegiatas de los oficios sagrados. Ahora bien, le Beata velaba por la belleza de la liturgia. “¿ Nuestros hoteles necesitaban ornamentos, o eran necesarios ciertos ornamentos preciosos para el Sacrificio ?. Sus manos eran empleadas en esto o bien las de las señoras cristianas que recomendadas por ella se ocupaban de esto”.
La legislación ya no reconoce los votos religiosos y suprime las órdenes en particular la de los contemplativos : la Señora Acarie hizo todo para implantar en Francia la reforma de Santa Teresa, consciente de la necesidad de esta refundación de la vida contemplativa tras las desgracias del cisma protestante.
Por fin y sobre todo, María de la Encarnación tenía gran respeto a los obispos y al Papa :

«María de la Encarnación ha tenido siempre una gran estima de la autoridad que Dios ha dado a su Iglesia, ha puesto gran empeño en obedecerle en todo, incluso en los actos y usos que parecían menos importantes ; respetaba a los obispos como si fueran ángeles enviados del cielo. Su fe le hacía considerar sobre todo al Soberano Pontífice como La Autoridad en la que la potencia y el grado de elevación era más eminente, por lo que solo pronunciaba su nombre con un testimonio particular de respeto de manera que todo lo que emanaba del jefe visible de la Iglesia era recibido por su parte con alegría y satisfacción».

Una manera de llamar a los sacerdotes, quienes en la casi mitad de los casos han prestado el juramento cívico, a entrar en la obediencia a sus obispos, y a los obispos a permanecer unidos en torno al Santo Padre, lo que no era en si evidente ; el breve quod aliquantum fue publicado con un mes de retraso en París, y la junta de los obispos reunidos en la capital discutía aún de las libertades galicanas. Piénsese en el hecho de que el 3 de mayo, la efigie de Pio VI iba a ser quemada por revolucionarios en los jardines del Palacio Real, iniciándose así la ruptura de las relaciones diplomáticas entre París y Roma. Se impone la conclusión del decreto :

“es por eso que es indudable que esta Sirvienta de Dios al ver desde lo alto del Cielo que en Francia (su patria) la disciplina de la Iglesia es derribada completamente, que su régimen es sometido a al régimen civil bajo el cual es como si estuviera en esclavitud, que los derechos sagrados del episcopado son aniquilados, que los pastores son expulsados de sus sedes, que la autoridad suprema de la Santa Sede y su jurisdicción son ahora extranjeras a este reino o bien ya no se las reconoce. No dudamos pues de que esta V. vea con indignación el desorden y el trastorno de toda la economía eclesiástica y religiosa ; y que al presentar a sus perdidos compatriotas el ejemplo de sus virtudes, éstos puedan volver de sus extravíos. Por ello nos permitimos esperar de la bondad de Dios que, al proponer a los fieles el hacer un culto público a María de la Encarnación, los franceses; para honrarla con dignidad imiten sus virtudes y que el fruto que recojan de esto, consista en que la caridad patriótica de esta Sirvienta de Dios haga prosperar de nuevo en Francia, la verdadera Religión”.

Como sucede frecuentemente en estas circunstancias, el breve pontifical del 24 de mayo es menos explícito sobre los diferentes ejemplos de las virtudes de la Beata ; pero el tono sigue siendo el mismo. Ha luchado contra la herejía de Clavino y ha servido a la Religión Católica. El breve insiste en la humildad de María de la Encarnación, que no quiso solamente ser en su fundación una simple conversa, y que estuvo durante un tiempo sometida a las decisiones de su propia hijaEn el Carmelo de Amiens, María de la Encarnación tuvo por priora a su hija María (Sor María de Jesús) durante menos de un año. La priora era igualmente una antigua hija espiritual, Sor Anna del Santo Sacramento, quien por otra parte le llevó la vida dura, al provocar sin duda su llegada a Pontoise.HCP, p78..La nota es tanto cuanto más importante que las consideraciones sobre las actitudes espirituales siguen siendo escasas en los breves de Pio VI, expecto la sumisión a los decretos de la Providencia, en aquella época muy incomprensibles. El Santo Padre parece llamar a cada uno a la obediencia a la Iglesia ya que la subordinación y el espíritu de libertad son heridas sembradas por esta fil osofía de las Luces. De su encíclica de 1775, Pio VI recomienda a los obispos poner cuidado en la formación de los curas, en la belleza del culto, en el alejamiento de la fisolof í a incrédula :

“ Y después de haberse envuelto de estas tinieblas y haber quitado todo sentimiento de religión de sus corazones, estos filósofos perversos tienen intención de romper luego todos los lazos por los que está unidos los hombres entre ellos, y con sus soberanos, y que los mantienen en el deber. Cansan las orejas del pueblo de tanto gritarles que el hombre nace libre, y sostienen que no se debe reconocer el imperio de nadie, que por consiguiente la sociedad civil no es otra cosa que una reunión de hombres imbéciles cuya estupidez se prosterna ante los Sacerdotes que los engañan y ante los Reyes que los oprimen, de manera que la unión del sacerdocio con el imperio forma solo una conspiración horrible contra la libertad, que es el atributo natural de cada hombre.
Quién no ve que todos estos delirios y todo lo demás de la misma naturaleza, envueltos de mil artificios se hacen tanto más prejudiciales al reposo y a la tranquilidad cuanto que se retarda el castigo debido a estas impiedades y que las almas redimidas por la sangre de Jesucristo sufren un perjuicio tanto más grave cuanto que los discursos perniciosos de estos hombres extienden cada vez más sus estragos, que se abren una entrada en las academias públicas, en las casas de los Grandes, en las cortes de los Reyes y lo que se puede decir con horror, hasta en el santuarioCarta encíclica Inscrutabile divinae sapientiae, del 25 de diciembre de 1775, § 7.Traducción del cardenal de Brenis.Archivo del Ministerio de Asuntos exteriores, Correspondencia política, Roma, reg.874, p 831-396. ”
.

En este primer nivel de lectura de los textos debe añadirse otra relectura : la de la historia espiritual del Carmelo de Francia y de su papel en la Revolución por el martirio de las dieciséis carmelitas de Compiègne.

3. POR UNA RELECTURA DE LA HISTORIA.

La recuperación de la historia espiritual del Carmelo solo puede aumentar aún más la significación en esta relación entre la política religiosa de Pío VI y la beatificación de María de la Encarnación.
Primero, Pío VI actúa con firmeza contra el jansenismo. Los escritos panfletarios contra la « secta » son muy numerosos en Roma en los años de la Revolución, y el gran trabajo teológico de la Curia consiste entonces, por el trabajo de tres congregaciones particulares sucesivas, en preparar la condena del sínodo de Pistoie mediante una constitución apostólica. Será publicada el 28 de agosto de 1794 bajo el nombre de Auctorem fidei. Ahora bien, es necesario anotar hasta qué punto fue importante el Carmelo de San José de Pontoise durante el siglo XVIII, el principal defensor de la protección del orden contra este movimiento religioso. En 1728, el confesor del Carmelo había sido cambiado por temor de influencia jansenista. Su Ilustrísima Luis Bernardo de la Taste, visitante general de los Carmelos de Francia, tuvo empeño en dejansenisar varios Carmelos entre los cuales los de San Dionisio, de la Encarnación de París y de Troyes. Lo hizo al traer a las carmelitas de PontoiseHCP, p188 sv en estos lugares. Es en este Carmelo purificado en donde la Señora Luisa hará profesión.

Secundo elemento, la obra en Francia de la Comisión de los Regulares. Antes de la crisis de confianza en la vida religiosa y la mala salud espiritual de muchos conventos, esta comisión, bajo la dirección de su Altísima Lomenie de BrienneNacido en 1727, nombrado Cardenal el 15 de diciembre de 1788, muerto el 16 de febrero de 1794. Durante la Revolución, es arzobispo de Sens y presta el juramento cívico, lo que tuvo por consecuencia su exclusión por Pío VI . A propósito de la Comisión de los regulares, ver CHEVALLIER Perdro, Lomenie de Brienne y la orden monástica (1766-1789),Paris, 1960, 2 vol, uno de los futuros obispos jurores, hizo cerrar desde 1766 hasta 1784, alrededor de 430 casas religiosas y suprimir varias órdenes. Ahora bien, por la calidad de su contratación, su ausencia de vínculo con el jansenismo y la obra de la Señora Luisa, el Carmelo francés atravesó la crisis con la cabeza alta.
En vísperas de la Revolución, es la orden que tiene ciertamente la salud espiritual más alta. Hay aún una fundación en Alençon en 1780. Las entradas no disminuyeron en Pontoise mientras que las casas de jesuitas, de benedictinos y de benedictinas han sido cerradas. Treinta y cinco religiosas están aquí en 1790. Los religiosos se encuentran sobretodo en las clases medias de la burguesía urbanaHCP, P198. A esto añadimos que durante el cierre de los Carmelos de los Países Bajos austriacos a causa de la política de José II, las carmelitas se refugian en las comunidades francesas : desde marzo de 1783 hasta mayo de 1790 y agosto de 1791, nueve religiosas de Courtrai y de Bruges forman parte del Carmelo de San José. La noción de persecución, las consecuencias del reformismo inspirado por las Luces y por el Jansenismo no son en vísperas de 1789, ideas vagas, sino ya vividas de manera concreta por la comunidad.
Esto puede explicar la lucidez y el profetismo presente en el Carmelo de Francia. Lucidez de la Señora Luisa que escribía en 1782 a Pío VI :

« La tempestad que ha asolado parte del Carmelo (Estados del Emperador) ha derramado la desolación. En medio de nuestros lloros, la certidumbre de que el corazón paterno de Vuestra Santidad comparta nuestra aflicción nos consuela y nos sostiene ; pero esta consolación…nos sería infinitamente más sensible si en este momento, nos pudiera conceder una gracia que solicitamos desde hace más de un siglo y que toda Francia solicitó y solicita aún con nosotros : es la canonización de nuestra venerable Sor María de la Encarnación. Sería un triunfo para nosotros…. si, mientras que el mundo nos lamenta, el Papa propusiera a su veneración una segunda fundadora de la orden y se la presentara coronada en el Cielo : qué fuerza , qué valor inspiraría en la jubilación del mundo, esta corona que haría brillar … qué recursos para nuestras pobres hermanas, al dejarse arrancar el hábito que llevan, poder invocar a la hermana de la que de alguna manera, ellas tienen este hábito ! Histórico de la causa, p158-159.Citado por HCP, p 214-215 »

« Dejarse arrancar el hábito » : Será pronto la suerte corrida por las carmelitas de Francia, expulsadas por ejemplo de Compiègne el 14 de septiembre de 1792, de las de Pontoise el 30 de septiembre.
Profetismo en el Carmelo de Compiègne, con la historia del sueño de la Hermana Isabel- Baut en 1693, al haber visto a la comunidad en el cielo vestida de blanco, invitada a seguir el cordero, « excepto 2 ó 3 hermanas ». Esta tradición del Carmelo de Compiègne volvió de nuevo al espíritu de las hermanas en un recreo de Pascua de 1792, y fue consignada por escrito en el libro de las fundaciones del monasterioP Bruno de Jesús María, la Sangre del Carmen, París, Cerf, 1992, p17 (desde ahora escrito SC) ; María de la Encarnación, La relación del mártir de las dieciséis carmelitas de Compiègne, los documentos originarios inéditos publicados por William BUSH, París, Cerf, 1993, p9 y33sv ( desde ahora escrito RM).

Hablando del Carmelo de Compiègne, no podemos notar este juego de la Providencia.
La que se llama « la historiadora » de las carmelitas de Compiègne, Hermana Josefina- María de la Encarnación, no es otra que la Señorita Felipe, la milagrosa del 1de julio de 1784. Dos años después de su curación, presurosa interiormente de agradecérselo al Señor consagrándose a la vida religiosa, entra en el Carmelo de Compiègne en donde pronuncia sus votos el 22 de julio de 1788Por su biografía, ver SC, p217-243 y RM, p9 -63. Parece ser que pudo ser arrestada junto a sus hermanas, si no se hubiera visto retrasada en París para arreglar un asunto de pensión. La comunidad de Compiègne está formada por la generación de las hijas espirituales de la Señora Luisa, bajo la dirección de Madre Teresa de San Agustino de Lidoine que había recuperado el nombre de profesión. Unir así a las carmelitas de Pontoise y de Compiègne no es un artificio pero nos devuelve a la vocación primera, en el sentido de la vocación al mártir, la voluntad de ofrecerse a Dios para el restablecimiento de la religión, tan deseada por Santa Teresa de Ávila y conscientemente asumida por el Carmelo francés desde su reforma teresiana. Se trataba hoy de contestar a las Luces y al jansenismo. La Señora Felipe relata como, después de su curación, fue objeto de solicitaciones de los « celosos partidarios del obispo de Ypres »SC, p228. Es en este ambiente espiritual en el que se entiende por una parte, el culto al Sagrado Corazón difundido en el CarmeloSC, p36sv ; y en particular en Compiègne, por la Reina Marie Leszczynska que lo había traído de Polonia ; las religiosas de Compiègne serán acusadas por Fouquier-Tinville de tener vínculos con los de Vendée a causa de las imágenes del Sagrado Corazón encontradas en sus casas. Por otra parte, se entiende así el acto de consagración profesado por las hermanas de Compiègne desde 1792 hasta su muerte, con ocasión de cada Eucaristía, para ofrecerse en holocausto por la cesación de los trastornos de FranciaSC, p27sv.

Es al llegar a este nivel de comprensión más espiritual de los acontecimientos cuando se puede descubrir el alcance real, en el sentido de los designios de Dios, de los vínculos entre la Revolución y la beatificación de María de la Encarnación. El azar de las circunstancias históricas hace que sean las carmelitas de Compiègne las que fueron arrestadas y guillotinadas, no las de Pontoise. Pero la reforma de la Señora Acarie existía y daba ya sus frutos a través de la de la Señora Luisa. La intuición fundadora de Teresa de Ávila a propósito del martirio de oblación, (que será perfectamente reconocida y asumida por Teresa de Lisieux), encuentra así un resultado concreto en los horrores de nuestra historia nacional.
No se puede olvidar el decir que diez días después del martirio de las religiosas de Compiègne, Robespiere es derrocado acabando así el gran terror. En Roma, Pió VI es informado de los martirios de Francia, encarga al vicario general de la diócesis de Digne en emigración, el padre Pedro d’Hesmivy d’Auribeau, que establezca un primer inventario de los testigos Recuerdos para servir a la historia de la persecución francesa , Rome, Salvioni, 1794-1795, 2 vol.

El historiador nota el doblegamiento de la actitud del Papa en 1793 : después de los martirios de septiembre y de la muerte de Luis XVII, se nos presenta más silencioso, manteniendo firme la afirmación de sus prerrogativas, pero sin contestar a las numerosas preguntas presentadas por los eclesiásticos franceses respecto a los juramentos sucesivos pedidos por la República. 1794 es el año de la publicación de Auctorem fidei : la última condena doctrinal del jansenismo. Parece ser que luego el soberano pontífice se deje llevar por el curso de la historia, afianzando el círculo de sus confidentes (entre tanto ha muerto Bernis), testigo de la campaña de Italia del General Bonaparte, de la ocupación de Roma por el General Berthier en 1798. Acepta con amargura, pero con confianza en Dios, las penas del exilio en Sienne, después en Florencia, antes de vivir un último viaje hacia Valencia, a Francia en donde muere el 29 de agosto de 1799. La expresión « el martirio de Valencia » por la cual es designado Pío VI a veces por los historiadores monárquicos del siglo siguientePor ejemplo, GRANEL Armand, El martirio de Valencia, Toulouse, Privat, 1919 no designa como tal un juicio de la iglesia, pero puede remitir al camino espiritual seguido por este hombre, que es realmente un soberano temporal de su siglo, y al mismo tiempo un soberano pontífice que intenta hacer salir a la Iglesia de una inercia espiritual muy peligrosa.

Respecto a las coincidencias, notamos aún que la constitución Auctorem fidei conocerá únicamente su primera traducción y edición francesa en 1850 : es la obra de su Ilustrísima Clemente Villecourt, obispo de la Rochelle, que, cuando era vicario general del arzobispo de Sens y superior del Carmelo de esta cuidad, había recogido los testimonios de la Hermana Josefina María de la Encarnación, la Señora Felipe, preparando así el expediente de la apertura de la causa de beatificación de los martirios de CompiègneA propósito de Su Altísima Villecourt : BOUTRY Philippe, « Alrededor de un bicentenario, la burbuja Aucoirem Fidei (el 18 de agosto de 1794) y su traducción francesa (1850) por el futuro cardinal Clemente Villecourt », in Mezclas de la Escuela Francesa de Roma, Italia y Mediterráneo 106 (1994), p205-216. Antijansenismo, resistencia al espíritu de la Revolución y vida contemplativa se ven unidos una vez más en la persona de este prelado del siglo IXI. Para financiar el resultado de la causa en el tribunal de Roma, el postulante de María de la Encarnación no podía esperar recibir subsidios de Francia en 1791. Pío VI le permitió por ello recuperar algo de los bienes de la causa de Benoit Joseph Labre, este Santo vagabundo, este peregrino vagabundo muerto en Roma con aires de Santidad el 16 de abril de 1783, objeto inmediato de un culto popular. En su Carmelo de San Dionisio, la Señora Luisa tenía una imagen de Labre. Los zelanti romanos no tardaron nada en controlar esta nueva devoción popular al abrir la causa muy rápidamente, y al elogiar el aspecto de la resistencia en el siglo de las Luces presentado por la vida de este pobre mendigo. Fue por ello un gran santo de la contra revoluciónHILAIRE Yves-Marie (dir), Benoit Labre, extravíos y santidad, historia de un culto 1783-1983, Paris,1984CAFFIERO Marina, « ¿ Una santita contrarrevolucionaria ? Il caso di Bendetto Giuseppe Labre », in La Rivoluzione nello Stato della Chiesa,1789-1799, a cura di L.FIORANI, p329-351 ;CAFFIERO Marina, « el modelo del ermitaño peregrino : el caso Benoit Labre », in Restituir sus votos, las identidades peregrinas en Europa moderna (siglos XVI-XVIII), Paris, 2000, p315-335.

CONCLUSION

La historia agitada de la causa de María de la Encarnación no se para completamente con su beatificación. Hay que seguir el futuro de su cuerpo. Primero, el eco local de la ceremonia romana solamente puede ser limitado. A pesar de las simpatías en la población, el Carmelo de San José sufrió los disgustos de los inventarios y de la amenaza de dispersión. El 5 de enero de 1791, el Alcalde de Pontoise acompañado por ocho oficiales y un secretario escribano vino al Carmelo a preguntar a cada religiosa por su intención : todas declararon querer continuar la vida comúnHCP, p239sv. El confesor del Carmelo, el padre Jacques-Robert Amiot, es refractario. Las hermanas no recibieron la procesión del Corpus Cristi del sacerdote constitucional en 1791, y por ello se inquietaron. Ni hablar pues de manifestar la solemnidad de la beatificación. “El fanatismo y la irreligión” hicieron renunciar a pregonar los decretos enviados por Roma dice el “Histórico de la causa”p330. Las carmelitas intentaron difundir un pequeño folleto Beatificación de la Señora Acarie llamada en religión sor María de la Encarnación, conversa y fundadora de la orden de las carmelitas de Francia, por NSP el Papa Pío VI… , París, Crapart, 1791, 50 que es recogido y prohibido por el municipio. El tenor de las palabras de los breves pontificales basta para entender la magnitud contra revolucionaria que tenía el folleto. 1792 será el año de los nuevos inventarios, después de la expulsión del 30 de septiembre. Pero anteriormente, Madre María Cristina tomó precauciones para proteger a su beata, según una propuesta del antiguo alcalde real, Jaime de Monthiers, Señor de NucourtVer el relato de la transferencia en HCP, p257-259. Después de la acepción de la comunidad, en la noche del 21 al 22 de septiembre, el cuerpo de María de la Encarnación es transportado a la casa de una vecina. Por la mañana del 23, después de otra mudanza discreta entre casas vecinas, un baúl es cargado en un coche con imperial. ¡ Cansados ! Los caballos se irritan y vuelcan el coche ante las puertas de la ciudad, lo que provoca el amontonamiento de un grupo de 300 personas. La señorita Desneux, que acaba de ir a rezar al mausoleo de la beata, se transforma interiormente, declara conocer al propietario de este baúl y lo hace llevar a su casa (el Señor evita intervenir públicamente). Más tarde, Jaime de Monthiers puede recuperar el precioso baúl y depositarlo en la capilla de su castillo, en donde descansará hasta 1822. Es entonces, y solo entonces, cuando Pontoise celebrará con estrépito a su Santa al mismo tiempo que el regreso de las carmelitas al centro de la ciudad.

Al final de tal recorrido, conviene en primer lugar dar gracias por la fidelidad del orden del Carmelo en plena historia de Francia. Fidelidad de la oración que se arraiga en la verdadera humildad para dejar toda la importancia a Dios, según Teresa de Ávila, fidelidad que puede ir hasta el don efectivo de su vida. Se puede ser sorprendido por el destino personal de estos hombres y de estas mujeres que perecieron durante la Revolución : nacieron súbditos del Rey muy cristiano en un país católico, hija mayor de la iglesia. Perecieron en París o en otras partes, mientras tenía lugar un despertar religioso que les había preparado solo un poco, a tiempo para el testimonio supremo.

En un según tiempo, una pregunta nos viene a la mente a propósito de esta articulación sutil, incluso aún demasiado misteriosa, entre la espiritualidad del Carmelo, la de la « Escuela francesa » y la del jansenismo y del antijansenismo. A lo largo del siglo XVII y del siglo XVIII, vemos crearse y desaparecer, escuelas, tendencias espirituales, alrededor de los místicos de la Encarnación, de la Santa Humanidad del Cristo, después del Sagrado Corazón. Al final del siglo de las Luces, María de la Encarnación puede recordar a sus hermanas la profundidad y el realismo del empeño de la oración en la vida del mundo, incluso en circunstancias históricas dramáticas. Y esto funda la perennidad y la actualidad de esta vocación para todos los tiempos.